El gran incremento de seguros concebidos para hacer frente a impagos en el alquiler de viviendas ha dado cobijo en España a la comercialización de productos carentes de ninguna regulación, que han llegado a duplicarse respecto al último año, circunstancia que ha llevado al Observatorio Español del  Seguro del Alquiler (OESA) a dar la voz de alarma.

El auge de estos productos aseguradores en los últimos años se explica por las indudables ventajas que proporciona, tanto a inquilino como a propietario de la vivienda. Al primero le evita avales bancarios o depósitos para acceder a la vivienda y al segundo le asegura el cobro de su renta.

Sin embargo, el OESA aconseja comprobar minuciosamente tales productos, ya que muchos de ellos, aun llamándose “seguros”, lo cierto es que incumplen los requisitos debidos para ser considerados como tales. Así, ni están regulados por la Dirección General de Seguros, ni se encuentran respaldados por aseguradoras de solvencia y estables.

En definitiva, ni otorgan los derechos debidos ni aportan la suficiente seguridad al consumidor de unos productos frente a los que resulta muy complicado, a posteriori, cualquier tipo de reclamación.