La guerra abierta que mantienen Airbnb y Hacienda a cuenta de la información fiscal de los clientes de esta conocida plataforma de alquiler vacacional parece que va a llegar a su fin o, al menos, a una tregua consensuada entre ambas partes.

La norteamericana Airbnb ha hecho llegar a todos los clientes que tiene en diferentes partes del mundo un mensaje en la que actualiza completamente la política de prestación de servicios, así como el pago de los mismos y las condiciones de privacidad generales.

En el caso de los dos primeros aspectos mencionados, el día 27 de junio entran en vigor los cambios para todo el mundo, tanto los usuarios que ya hay en la plataforma como para los que se incorporan nuevos. En el caso del último aspecto, el 25 de mayo es la fecha de la entrada en vigor.

Las condiciones y política de privacidad es donde podemos encontrar la más llamativa novedad, concretamente en su apartado 3.9, en el que Airbnb establece que todos los implicados en la transacción, tanto los clientes como los dueños de la casa, siempre que se dé el caso de que la legislación aplicable de cada país permita su autorización, dan el consentimiento de forma expresa, sin que haya ningún tipo de notificación adicional, para compartir los datos tanto de los huéspedes como de los anfitriones, y otra información que afecte a los dos y a las transacciones, impuestos, alojamientos o reservas para cada agencia tributaria nacional, incluyendo en esta información los nombres de ambos, la dirección postal, el momento en el que se llevó a cabo la reserva, el NIF, el contacto, y a cuánto ascienden los impuestos que se hayan recibido.