La necesidad de aislamiento térmico es ya un concepto perfectamente entendido por los profesionales que se dedican a la construcción sostenible, pero también es verdad que a nivel popular aun muchas personas desconocen sus beneficios en el hogar.

Saber todo lo que nos aporta una mejora del aislamiento térmico de una casa nos ayudará a entender la importancia de incluirlo en cualquier construcción.

Para empezar, representa un importante ahorro de energía. Si una casa está bien aislada, es necesita menos calefacción o aire acondicionado para conseguir una buena climatización. Esto representa, indudablemente, una disminución del coste energético.

Igualmente, también ayuda a mejorar el aislamiento acústico del edificio, ya que la mayoría de materiales que se usan para su instalación consiguen reducir los ruidos procedentes tanto del interior como del exterior de una casa.

Asimismo, hay que tener en cuenta que mantener una buena temperatura estable en casa ayuda a mejorar el confort en cualquier estancia y, por lo tanto, nuestra calidad de vida.

También es muy importante señalar que los edificios con aislamiento térmico tienen menos humedades en la fachada y las paredes medianeras. Por lo tanto, el ambiente de cualquier casa se convierte en mucho más saludable.

Todas estas mejoras tienen un efecto positivo a largo plazo: la revalorización de la vivienda en la que invertimos para hacer un aislamiento térmico.