Cambio de falso techo

Antes de decidirse por el cambio de falso techo, en primer lugar se han de contemplar y, en su caso, desechar, todas las opciones que hay, y que resultan menos caras y más sencillas. Por ejemplo, realizar una limpieza profunda e integral del techo, restaurarlo, dejar las luminarias en perfecto estado... y si ninguna de estas funciona, abordar entonces el cambio de falso techo.

Realizando una limpieza a fondo y en profundidad, toda la suciedad y sus restos deben quedar completamente erradicados, haciendo que la apariencia del techo sea la misma que tenía el techo originalmente. En el caso de que la suciedad sea realmente muy alta, entonces es recomendable que se haga una restauración, para lo cual se ha de usar resinas que devuelvan el techo a su aspecto original.

Cuándo hacer el cambio de falso techo

En los casos extremos, cuando no se ha hecho el mantenimiento adecuado del techo, o este ha sido inferior al necesario, solamente se puede recurrir al cambio de falso techo para que tanto la luminosidad como el aspecto del techo sea la que tenía en su origen. Además, el falso techo ha de cumplir todos los requisitos relacionados tanto con las condiciones laborales como con la habitalidad según la legislación vigente en cada momento.

¿Cuál es el falso techo más adecuado?

A la hora de acometer el cambio de falso techo, la opción por la que mayor número de clientes se decanta es la del techo desmontable realizado mediante placas de escayola. Uno de los puntos a favor en este caso es que aporta un buen valor estético, pero sin desdeñar el resto de ventajas que aportan: una gran frescura, así como correcta luminosidad y el hecho de que sea un material eminentemente práctico.

A pesar de ellos, hay un amplio abanico de materiales entre los que se puede escoger. Para cada cambio de falso techo, es más recomendable uno u otro, ya que cada uno de ellos cuenta con unas características propias y ventajas que son únicas.

Motivos para cambiar el falso techo

Cambiar el falso techo es una obligación en el caso de que no se cumpla con la legislación en materia de seguridad laboral. Además de eso, al cambiar el falso techo se obtiene un aumento en la luminosidad, lo que hace que el ahorro en el gasto de electricidad sea considerable.